
Todo tiene su momento. Nuestra vida es como un árbol que tiene muchas ramas.
Nosotros somos el tronco y la raíz. Las ramas son cada una de las cosas que
hacemos, las relaciones que tenemos con el entorno; la familia, la pareja, los
hijos, el trabajo, los amigos, desconocidos (que vemos a cada momento), la
relación con nosotros mismos.
Así como las ramas de un árbol necesitan de la energía vital (savia) y la
atención del tronco principal y su raíz, así también todas y cada una de
nuestras ramas, necesitan de nuestra energía vital (amor) y nuestra atención.
A veces
dedicamos mucho tiempo a una rama y le robamos tiempo y atención a otras
ramas. Cuando esto ocurre, las ramas sin atención se secan y marchitan.
Convirtiéndonos en arboles feos y deformes (algunas ramas frondosas y otras
secas). Por eso vemos algunas personas que les va muy bien en el trabajo,
pero en la salud o en las relaciones es un fracaso, o viceversa.
El verdadero ÉXITO es cuando todas las cosas de nuestra vida marchan bien.
Si algo no anda bien, es porque requiere de mi amor y mi atención. Lo arreglo y
entro de nuevo en Éxito.
Es el momento de distribuir nuestro tiempo para dar AMOR Y ATENCIÓN; a nosotros
mismos, la pareja, la familia, el trabajo, amigos, diversión, salud, felicidad,
etc. Y así convertirnos en arboles hermosos y fuertes, que pueden relacionarse
armónicamente con todo el bosque.
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