viernes, 20 de julio de 2012

LA INJUSTICIA

















Si tú me dices que te molesta mucho las injusticia. Que no soportas a las personas injustas. Yo te diría; que eres tú, quien está siendo injusto contigo mismo.

Te lo explico:
si alguien es injusto en su acción, esa persona supuestamente debería sentirse mal por lo que está haciendo. No obstante, esa persona está feliz porque para esa persona esa actitud está bien. Es como ella o él ha aprendido a ver la vida y actuar en ella. Para esa persona esa es la forma correcta de vivir.

Y tú, sintiéndote mal por la actitud de otra persona que no eres tú. Eso es injusto y tú te lo estas haciendo a ti mismo.
Tú eres quien está siendo injusto contigo, ya que estás llevando a cuestas un equipaje que no es tuyo, incluso sin querer llevarlo.

Cuando yo le pregunto a alguien que está molesto: ¿Quieres tener esa rabia?  ¿Te  hace feliz llevar esa rabia por esta persona?...
Saltan inmediatamente y me contestan: ¡noooo!
Y yo les digo; entonces ¿por qué eres tan injusto contigo llevando dentro de ti, una rabia que no quieres llevar? 
¿Lo comprendes?

Si las personas actúan como tú quieres, entonces eres feliz. Pero si las personas actúan como tú no quieres, entonces  eres infeliz.
De manera que tú le estás dando el poder, a personas conocidas y desconocidas para que manejen tus emociones y tu vida. Tu paz y tu felicidad dependen de los demás.
Tú no manejas tu vida, la manejan otros. Eso es ser injusto contigo mismo.

¿Qué hacer entonces?
Utilizar la comprensión y la aceptación. Responsabilizarnos por lo que llevamos dentro de nosotros (rabia a la injusticia) y luego transformarlo.

¿Cómo hacerlo?
Primero que nada es importante reconocer que en la escuela de la vida, donde todos somos alumnos y maestros, necesitamos ser exactamente tal como somos. Ya que a través de nuestras actitudes, circunstancias y vivencias; aprendemos y enseñamos a otros, seamos conscientes o no. Luego de entender esto, pasamos a la acción:

Cuando me molesta una injusticia, mi aprendizaje en esta lección de vida podría ser, que en alguna rama de mi vida, yo estoy siendo injusto conmigo mismo, o con otros.
Quizás he estado haciendo cosas que no quiero hacer, o quizás he dejado de hacer cosas que sí quiero hacer y no las he hecho por estar ocupado en las cosas que no quiero hacer.
Me estoy robando la posibilidad de ser feliz, no me lo permito. Eso es injusticia y yo me lo estoy haciendo a mí mismo, pero no me daba cuenta.

A través de la actitud “injusta” de la otra persona, yo pude ver lo injusto que estaba siendo conmigo mismo.
Luego puedo rectificar mi actitud, haciendo las cosas que me gustan y siendo amoroso conmigo y con los demás.

Una enseñanza Zen dice:
LO QUE NO TE GUSTA DEL OTRO, DALE LA VUELTA A TU MIRADA PORQUE ESO ESTÁ DENTRO DE TI; RECHAZADO O REPRIMIDO. Y yo agrego: O TE LO ESTÁS HACIENDO A TI MISMO SIN DARTE CUENTA.

El Maestro Jesús el Cristo también habló de esto cuando dijo:
¿CÓMO ES QUE MIRAS LA ASTILLA QUE HAY EN EL OJO DE TU HERMANO, Y NO REPARAS EN LA VIGA QUE HAY EN TU OJO? … SACA PRIMERO LA VIGA DE TU OJO, Y ENTONCES PODRÁS VER PARA SACAR LA ASTILLA DEL OJO DE TU HERMANO. Mateo 7:3 Y 7:5.

Otra cosa muy importante! El Maestro Jesús el Cristo también dijo:
DIOS HACE SALIR SU SOL SOBRE MALOS Y BUENOS, Y LLOVER SOBRE JUSTOS E INJUSTOS… Mateo 5:45
Esto significa que todos,  seamos como seamos, somos importante para Dios y la Existencia.

La escuela de la vida nos necesita a todos exactamente tal como somos. Es necesario aceptarnos tal como somos y aceptar a los demás tal como son. Esa aceptación hace que sintamos paz y felicidad sin necesidad de que los demás cambien. 
¡QUÉ BUENA NOTICIA!  ¿VERDAD?

A mi modo de ver y sentir, nada es injusto. TODO ES “JUSTO” lo que necesitamos vivir para aprender a través de las situaciones, en esta hermosa escuela de la vida.




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