
Te lo
explico:
si
alguien es injusto en su acción, esa persona supuestamente debería sentirse mal
por lo que está haciendo. No obstante, esa persona está feliz porque para esa
persona esa actitud está bien. Es como ella o él ha aprendido a ver la vida y
actuar en ella. Para esa persona esa es la forma correcta de vivir.
Y tú,
sintiéndote mal por la actitud de otra persona que no eres tú. Eso es injusto y
tú te lo estas haciendo a ti mismo.
Tú
eres quien está siendo injusto contigo, ya que estás llevando a cuestas un
equipaje que no es tuyo, incluso sin querer llevarlo.
Cuando
yo le pregunto a alguien que está molesto: ¿Quieres tener esa rabia? ¿Te hace feliz llevar esa rabia por esta persona?...
Saltan
inmediatamente y me contestan: ¡noooo!
Y yo
les digo; entonces ¿por qué eres tan injusto contigo llevando dentro de ti, una
rabia que no quieres llevar?
¿Lo comprendes?
¿Lo comprendes?
Si las
personas actúan como tú quieres, entonces eres feliz. Pero si las personas
actúan como tú no quieres, entonces
eres infeliz.
De
manera que tú le estás dando el poder, a personas conocidas y desconocidas para
que manejen tus emociones y tu vida. Tu paz y tu felicidad dependen de los
demás.
Tú no
manejas tu vida, la manejan otros. Eso es ser injusto contigo mismo.
¿Qué hacer entonces?
¿Qué hacer entonces?
Utilizar
la comprensión y la aceptación. Responsabilizarnos por lo que llevamos dentro
de nosotros (rabia a la injusticia) y luego transformarlo.
¿Cómo hacerlo?
¿Cómo hacerlo?
Primero
que nada es importante reconocer que en la escuela de la vida, donde todos
somos alumnos y maestros, necesitamos ser exactamente tal como somos. Ya que a
través de nuestras actitudes, circunstancias y vivencias; aprendemos y
enseñamos a otros, seamos conscientes o no. Luego de entender esto, pasamos a
la acción:
Cuando me molesta una injusticia, mi aprendizaje en esta lección de vida podría ser, que en alguna rama de mi vida, yo estoy siendo injusto conmigo mismo, o con otros.
Cuando me molesta una injusticia, mi aprendizaje en esta lección de vida podría ser, que en alguna rama de mi vida, yo estoy siendo injusto conmigo mismo, o con otros.
Quizás
he estado haciendo cosas que no quiero hacer, o quizás he dejado de hacer cosas
que sí quiero hacer y no las he hecho por estar ocupado en las cosas que no quiero
hacer.
Me
estoy robando la posibilidad de ser feliz, no me lo permito. Eso es injusticia
y yo me lo estoy haciendo a mí mismo, pero no me daba cuenta.
A
través de la actitud “injusta” de la otra persona, yo pude ver lo injusto que
estaba siendo conmigo mismo.
Luego
puedo rectificar mi actitud, haciendo las cosas que me gustan y siendo amoroso
conmigo y con los demás.
Una
enseñanza Zen dice:
LO QUE
NO TE GUSTA DEL OTRO, DALE LA VUELTA A TU MIRADA PORQUE ESO ESTÁ DENTRO DE TI;
RECHAZADO O REPRIMIDO. Y yo agrego: O TE LO ESTÁS HACIENDO A TI MISMO SIN DARTE
CUENTA.
El
Maestro Jesús el Cristo también habló de esto cuando dijo:
¿CÓMO
ES QUE MIRAS LA ASTILLA QUE HAY EN EL OJO DE TU HERMANO, Y NO REPARAS EN LA
VIGA QUE HAY EN TU OJO? … SACA PRIMERO LA VIGA DE TU OJO, Y ENTONCES PODRÁS VER
PARA SACAR LA ASTILLA DEL OJO DE TU HERMANO. Mateo 7:3 Y 7:5.
Otra
cosa muy importante! El Maestro Jesús el Cristo también dijo:
DIOS
HACE SALIR SU SOL SOBRE MALOS Y BUENOS, Y LLOVER SOBRE JUSTOS E INJUSTOS… Mateo
5:45
Esto
significa que todos, seamos como
seamos, somos importante para Dios y la Existencia.
La
escuela de la vida nos necesita a todos exactamente tal como somos. Es
necesario aceptarnos tal como somos y aceptar a los demás tal como son. Esa
aceptación hace que sintamos paz y felicidad sin necesidad de que los demás
cambien.
¡QUÉ BUENA NOTICIA!
¿VERDAD?
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